¿Qué evitó la expansión de Virgin Mobile en el mercado peruano?

Dos empresas estuvieron detrás de los activos de la británica Virgin Mobile, la primera OMV que se instaló en Perú, y la que finalmente fue vendida a Inkacel, filial de la española InfoPyme, de acuerdo a fuentes de Gestión.pe.

08 de septiembre de 2017

Al menos dos empresas estuvieron detrás de los activos de la británica Virgin Mobile, la primera OMV que se instaló en el Perú, y la que finalmente fue vendida a Inkacel, filial de la española InfoPyme, operador mundial de teléfonos públicos.

“Habían otros operadores (además de Inkacel) detrás de los activos de la británica Virgin Mobile. Por lo menos, dos empresas estaban interesadas”, explicó el experto en comunicaciones, Carlos Huamán.

Virgin Mobile anunció su ingreso al mercado peruano en julio del 2016, con bombos y platillos, con la promesa de crear “productos relevantes” para el público joven a través de sus “rock centers” (quioscos de ventas) y con la meta de alcanzar una participación de mercado cercano al 2%, es decir, llegar a las 500,000 líneas.

Sin embargo, los objetivos trazados aunado a una serie de problemas que se encontraron en el camino como la exigencia estatal de usar registro biométrico en sus puntos de ventas lo que representaba un costo adicional y fuera de lo proyectado (que lo llevó a cerrar 1,200 rock centers) y los cargos de interconexión, fueron determinantes para alejarse del país.

“Nuestro pedido es que queremos recibir los mismos cargos que paga Bitel o Entel. Nosotros pagamos los mismos cargos que Movistar, solo porque alquilamos su red; somos castigados por esa alianza. Pero, somos otro modelo de negocio; por un lado alquilamos su red y por el otro competimos. De hecho, somos más competidores que socios”, dijo a inicios de este año, Steve Logue CEO de Virgin Mobile Perú.

Pese a este reclamo, la situación en los siguientes meses del año no cambio para el primer Operador Móvil Virtual (OMV). “Virgin Mobile enfrentó dos problemas: a nivel de estrategia comercial y del marco regulatorio”, específico Huamán.

Respecto a lo primero, para el especialista la británica no supo dirigirse a un nicho específico de mercado, tomándose en cuenta que el segmento joven es sumamente amplio y disperso.

“Las OMV son rentables con menos de 1% de mercado dado que no tiene redes así mientras que tengan entre 0.5% y 1%, ya es bastante. Esto quiero decir que no pueden al mercado masivo y en eso peco Virgin Mobile: se dirigió a todos los jóvenes. Lo que fue un problema ya que no pudo diferenciarse de los operadores grandes con los cuales terminó compitiendo”, detalló.

En cuanto al marco regulatorio para el especialista, Virgin Mobile enfrentó tres barreras: los cargos de interconexión, la presencia de redes privadas y la falta de condiciones económicas definidas de parte de Osiptel para un acuerdo entre el OMV y la empresa que le alquilará la red.

“Los cargos de interconexión tienen que ser cercano a cero por razones económicas, y eso va ayudar a que los OMV puedan aparecer. ¿Qué ocurre con las OMV? Es mucho más frecuente que un cliente de un OMV llame a otro operador que al revés, entonces pagar un cargo alto por interconexión les perjudica mientras que uno bajo facilita la competencia en este mercado”, puntualizó.

Sobre el segundo punto, Huamán propone la eliminación de las redes privadas.

“Las redes privadas como los RPC, en el caso de Claro o RPM en Telefónica, u otros, generan un perjuicio al usuario, porque si bien lo beneficia en apariencia, dado que es ilimitado, el resto de precios (de los otros servicios que ofrece el operador móvil) es caro, sobre todo para prepago.

Esto regulatoriamente puede eliminarse beneficiando así a todos los operadores, inclusive a los OMV”, afirmó.

Por último, señaló que las normas de Osiptel para las condiciones económicas entre el OMV y el operador de red que le alquilará la infraestructura, son muy generales. “En la práctica genera que pase continuamente lo que ocurrió con Dolphin Telecom y Entel (en la que el regulador tuvo que intervenir a través de un mandato para que el OMV pueda usar la red de la operadora móvil). En el mandato pierden todos”, señaló.

“Lo que se requiere es en la normativa de Osiptel se coloquen precio topes en la relación entre el OMV y el operador que le alquilará la red, lo que genera incentivos para que más empresas se interesen por las OMV. Las empresas no se animan a apostar por este mercado por qué no tienen idea de cuánto le van a pagar al operador grande”, puntualizó.

*¿Cuánto costó la operación? *
El especialista refirió que si bien no tiene conocimiento del acuerdo entre Virgin Mobile e Inkacel, ni mucho menos del precio que demandó la compra, este habría sido baja. “El estimado es un dígito en millones de dólares. Lo que ha cobrado (Virgin Mobile) es menos de lo que ha invertido, de todas maneras”, finalizó.

Fuente: Diario Gestión